¿Qué es la hipertensión arterial?

Es una enfermedad crónica degenerativa que se caracteriza por la elevación de la tensión arterial. Se considera hipertensión a los registros mayores de 140/90 mmHg. Los órganos que afecta principalmente son riñón, corazón, cerebro y ojos. En la mayoría de los casos es asintomático, por la misma razón se le conoce como » EL ASESINO SILENCIOSO”.Es necesario llevar un control periódico de la tensión arterial a edades tempranas a pesar de que no se manifiesten síntomas. La prevención y el diagnóstico oportuno son las mejores armas en contra este problema de salud.

Tensión arterial (TA): La tensión arterial es el resultado de la fuerza de presión que ejerce en cada contracción el corazón (bomba) sobre las arterias (tubería) para mantener la circulación sanguínea y una adecuada oxigenación de los tejidos.

La tensión arterial se divide en dos: sistólica (mayor) y diastólica (menor).

La tensión arterial sistólica (mayor) se produce con la contracción cardiaca alcanzando un nivel de 120 mmHg. La tensión arterial diastólica es el resultado de la relajación cardiaca descendiendo a un nivel de 80 mmHg.
Los niveles óptimos de TA son de 120/80 mmHg.

Incidencia

Es una enfermedad muy frecuente a nivel mundial. El 25 % de la población adulta padece de hipertensión y afecta tanto hombres como a mujeres.
La causa es desconocida en el 90% de los casos. Se le conoce como hipertensión primaria o esencial. El 10 % restante se le conoce como hipertensión secundaria, donde la causa es de origen renal u hormonal.

Factores de riesgo

  1. HERENCIA: Familiares cercanos como padres, hermanos, abuelos y tíos.
  2. OBESIDAD: El sobrepeso y malos hábitos alimenticios como grasas saturadas y carbohidratos complejos.
  3. SODIO: La alta ingesta de sal provoca retención de líquidos en el organismo.
  4. SEDENTARISMO: La falta de ejercicio deteriora la circulación sanguínea y predispone a la obesidad.
  5. ESTRES: tensiones emocionales, preocupaciones, estrés.
  6. TABAQUISMO Y ALCOHOLISMO

Cuadro Clínico

En la mayoría de los casos es asintomática. Por lo regular cuando se presentan síntomas es a causa del daño a órganos como cerebro, corazón, riñones y ojos. Los signos y síntomas que presenta son cefalea (dolor de cabeza), mareo, nauseas, vómitos, epistaxis (hemorragia nasal), hemorragias conjuntivales, fatiga, dificultad respiratoria y visión borrosa.

Diagnostico

Se realiza por medio de una historia clínica, donde se contempla el interrogatorio y exploración física. La toma de la tensión arterial se realiza con un aparato conocido como esfigmomanómetro. Se coloca en brazo izquierdo por arriba del pliegue del codo. Se localiza la arteria cubital donde se registran las pulsaciones desde sístole (mayor) hasta diástole (menor). Un solo registro de presión arterial no es suficiente para establecer un diagnostico de hipertensión. Se necesitan varios registros en varios días y corroborar el cuadro clínico.

Complicaciones

Se manifiestan al no tratar la hipertensión a tiempo y son consecuencia de los daños a órganos blanco ya mencionados.

  1. Riñón: Afecta a los vasos sanguíneos renales (angioesclerosis) condicionando Insuficiencia renal.
  2. Corazón: produce dilatación cardiaca y calcificación de vasos importantes como la aorta, la cual predispone a Cardiopatía Hipertensiva.
  3. Cerebro: predispone a Eventos Vasculares Cerebrales (embolias) y Encefalopatía Hipertensiva.
  4. Ojos: daña la vascularidad del la retina endureciéndola y condiciona a la Retinopatía Hipertensiva.

Prevención

La hipertensión no se cura solo se controla y se previenen las complicaciones ya mencionadas.
A continuación recomendaciones que cambian los factores de riesgo y aumenta las posibilidades de prevención de este padecimiento:

  • Herencia: es el único factor que no podemos modificar ya que es genético, por lo tanto debe motivarnos a tomar mayor conciencia de prevención y diagnostico oportuno acudiendo con su medico de confianza a citas periódicas donde se registre la tensión arterial.
  • Control de peso: mantener un peso ideal saludable dentro de los parámetros de IMC (Índice de Masa Corporal) entre 20 y 25.
  • Nutrición: dietas bajas en sodio (sal), carbohidratos complejos (harinas) y grasas saturadas (origen animal).
  • Ejercicio: practicar ejercicio cardiovascular por lo menos 20-30min c/ 3er día (caminar, correr, bicicleta, natación).
  • Evitar alcoholismo y tabaquismo.
  • Mejorar nuestra capacidad de respuesta emocional a situaciones de estrés, vivir en armonía con los que nos rodean, cultivar los frutos del espíritu (amor, fe, paz, bondad, benignidad, templanza, mansedumbre).